En los años 80 y 90 en muchas partes del mundo hubo un gran mover del Espíritu Santo, sobre todo en Latino América, África y Asia, los países llamados del tercer mundo, término acuñado por el economista francés Alfred Sauvy en 1952, haciendo un paralelismo con el término francés tercer estado, para designar a los países que no pertenecían a ninguno de los dos bloques que estaban enfrentados en la Guerra Fría. Es en este contexto donde la Iglesia Evangélica ha sufrido un notable crecimiento, que ha afectado la vida económica, política y social.
Chile no esta ajeno a toda esta transformación, hemos podido ver como la Iglesia Evangélica ha conquistado varios sectores de nuestro entorno. Hoy los evangelicos no son solamente un escenario callejero en nuestras ciudades a través de sus predicadores. Poco a poco se ha introducido este gigante, para decir, opinar, dar alternativas y mostrarse como portador del Evangelio de Jesucristo.
Es verdad que todavía le queda mucho camino en materia de opinión, de voz, de contingencia, es verdad que en Chile todavía no vemos mega iglesias neo-pentecostales, es verdad que todavía no vemos la arquitectura afectada con mega-templos, es verdad que le ha costado un mundo entrar a la televisión abierta con programas verdaderamente inspirados en los principios cristianos, es verdad que todavía no hay una fuerza parlamentaria que sean miembros activos de las congregaciones.
Pero es verdad que hoy hay una generación de hombres y mujeres que han sido preparados en todas las áreas para asumir nuevos ministerios y responsabilidades, convirtiéndose en el nuevo recurso humano que Dios tiene para este tiempo.
Apesar de todo esto, no podemos decir que solo la Iglesia Evangélica esta creciendo, sino también muchas otras religiones al rededor del mundo y entre ellas el ateismo. No se debe caer en el ilusionismo numérico, se deben enfocar bien los lentes. La Iglesia mas que nunca debe entrar en las labores del Padre, como expresa Jesús en Juan 5:17, “Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.” Pero en realidad, el crecimiento de las otras religiones y sectas alrededor del mundo, no es nada mas que un desafió para los heraldos de la fe.
Es en este escenario, en el transcurso de los años 90, en un culto casero de la comuna de Lo Prado, que un grupo de siete personas dirigidas por el entonces hermano Francisco Retes y su esposa, reuidos para orar y adorar al Señor Jesucristo en su propia casa. Dando comienzo a la Iglesia Renovados por Cristo.
Al cabo de poco tiempo e impulsados por el Espíritu Santo, salen de la casa que les había servido como templo para ir y arrendar un local en la calle Rafael Sotomayor, en la comuna de Santiago Centro, eran los comienzos de una gran visión. En aquel lugar, vidas encontraron el mensaje del evangelio que los transformo en verdaderos cristianos.
El año 99, a solo dos años de haber comenzado, se cambian nuevamente a otro local, donde la presencia de Dios fue confirmando lo que el Señor les había confiado. A esta altura el hermano Francisco Retes y su esposa Patricia Alvarez, se habían afiliado a la organización de las Asambleas de Dios, donde fueron ordenados al Ministerio de la Palabra como pastores.
El año 2000 el matrimonio de los pastores Carlos Díaz y Catalina Godoy, después de haber trabajado por 6 años como misioneros en Bolivia, vuelven a Chile. Fue en este periodo donde reciben la invitación del pastor Francisco para unirse en el trabajo local. Se comenzaba a forma un equipo colegiado en el ministerio.
La evangelización y la enseñanza bíblica era la bandera de estos ministros. Pero no obstante, el poder de Dios no solo se manifestaba para salvar y restaurar vidas que domingo a domingo se congregaban en ese malogrado galpón que les servia como templo, también las señales y los milagros comenzaban a dejarse notar por la fe en el nombre del Señor Jesucristo.
El año 2002 eran una hermosa congregación de aproximadamente 120 personas, dirigidas por dos familias pastorales que daban sudor y lagrimas por el cuidado de las personas que habían llegado en busca de fe en Cristo.
Por otro lado el pastor Álvaro Retes y su esposa Denisse Godoy, retornan a fines del 2001 a Chile, después de 2 años en Bolivia como misioneros y 4 años como pastores de una Iglesia Bautista en Sao Paulo Brasil, con el sueño de servir en su tierra. Dirigidos por el Espíritu de Dios y con la bendición de sus pastores, el año 2002 comienzan la plantación de una nueva Iglesia en la comuna de Estación Central. Un grupo de 11 personas, se juntan para celebrar cultos al Señor en una oficina cedida por los padres de la pastora Denisse, conformando de esta forma la Iglesia Cristiana del Pueblo.
Al poco tiempo después, el pastor Francisco Retes le cede el templo a su hermano, el pastor Álvaro Retes, para usarlo en sus reuniones en la tarde, ya que ellos se congregaban en el periodo de la mañana. Al cabo de un año había 40 personas reunidas, experimentando la restauración del Señor.
Fue en este periodo que nuevamente el Señor trae a la memoria del pastor Francisco una visión que había recibido un par de años antes, donde se veía trabajando junto con los pastores Carlos y Álvaro. Hecho casi imposible de concretarse, porque el pastor Álvaro y su esposa eran miembros de otra denominación y hace un año a tras habían comenzado una nueva Iglesia. Pero cuando las cosas son dirigidas por el Señor Dios, debemos estar confiados.
El pastor Francisco y el pastor Carlos le comentan al pastor Álvaro, acerca de la visión y deciden orar a Dios para buscar dirección. Al término de algunos meses, el pastor Álvaro junto a su esposa reciben la confirmación y deciden pedir la bendición de sus pastores Octavio Montero y Eliana de la Rosas, los cuales entienden ser este asunto, un propósito divino. Después de que cada pastor conversara con sus líderes en sus respectivas Iglesias, deciden fusionarse por orden divina. No todo fue un vaso de leche, hubo turbulencias y un proceso de adaptación, el cual bajo la providencia Espíritu se torno en la fecundadora de la “Iglesia Cristiana La Roca” bajo el slogan “Renovando Pueblos”.
La fusión se daba bajo la visión de un trípode: ser una Iglesia Colegiada, dirigida por tres pastores; Multiministerial, reconociendo todos los dones y los ministerios que el Espíritu Santo levantase; e Integral, donde se enseñase todo el evangelio, a todo hombre, en todo lugar.
Hoy La Iglesia Cristiana La Roca cuanta con congregaciones en Hornopiren X región, dirigida por los pastores Luis y Claudia Andrades; Rancagua, liderada por nuestro hermano Robero Astete; Uyuni, Potosi - Bolivia, dirigida por el pastor Rolando Leniz y Las Islas Canarias, España, dirigida por los pastores Saulo y Magaly.
Pr Alvaro Retes
1 comentario:
Sin duda, querido amigo, la iglesia evangélica en Chile está comenzando a cambiar en muchas áreas que sólo hace una década eran imposible. Pero nos falta mucho camino que recorrer, sin embargo toda carrera comienza con el primer paso y creo que lo estamos dando. Comparto plenamente contigo la idea de que hoy se están abriendo puertas en medios que antes no teníamos y realmente deseo que Dios levante una generación de obreros que sean tan apasionados por el Maestro, que revolucionen nuestra empobrecida sociedad. Que se tomen no sólo la televisión sino las calles, el gobierno, los hospitales, el parlamento etc. y que pongan sus dones, talentos y estudios a los pies de Cristo.
Felicidades por tu blog, un abrazo y que Dios siga prosperando tu ministerio.
Atte.,
Boris González
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